LA REGRESIÓN TERAPEUTICA:
UNA TÉCNICA PARA RECORDAR QUIENES SOMOS Y CO-CREAR EL PRESENTE DESDE LA LIBERTAD.



RESUMEN
¿A QUIÉN ESTÁ DIRIGIDA LA TERAPIA REGRESIVA?
¿CUAL ES LA METAFÍSICA DE LA TERAPIA REGRESIVA?
¿CUAL ES LA TÉCNICA DE LA TERAPIA REGRESIVA?
OBJETIVO DE LA TERAPIA: AMARSE. ACTIVAR EL CHAKRA CORAZÓN O 4º CEREBRO.
¿PROTOCOLO DE LA TERAPIA? COMPROMISO Y CAMBIO
EL ORIGEN DE LA ENFERMEDAD DESDE LA TERAPIA REGRESIVA. PREGUNTAS HABITUALES



LA REGRESIÓN TERAPÉUTICA:
UNA TERAPIA PARA RECORDAR QUIENES SOMOS Y RECUPERAR LA CAPACIDAD DE CO-CREAR LA REALIDAD DESDE LA LIBERTAD



La forma consciente de la regresión terapéutica trabaja con las imágenes (recuerdos) del pasado que surgen. Todas las vivencias y experiencias vividas y no digeridas están vivas y guardadas en nuestro inconsciente. La cuidadosa regresión que realiza el terapeuta sirve para reconocer las conexiones entre una vida pasada y los modelos de conducta y de creencias del presente. De este modo, las imágenes de una vida pasada, así como los viejos sentimientos y recuerdos dolorosos conectados a ellas que aparecen, pueden tratarse y sanarse directamente.

La regresión terapéutica es una terapia emocional que trabaja la raíz del bloqueo a través de la consciencia. Utilizamos visualizaciones o recreaciones del pasado para conectar con el origen del problema. La mayoría de los problema se forjan en la gestación y en la primera infancia (de 0 a 7 años) porque en esa época se define la personalidad del ser humano y la vida nos devuelve el karma a través de la situación de indefensión y de permeabilidad condicionante del bebe hacia el ambiente.

La Terapia Regresiva está dirigida a aquellas personas que deseen profundizar en su trabajo de desarrollo personal y de autoconocimiento de sí mismos con la intención de sanar el inconsciente, los traumas que condicionan nuestra vida, para poder co-crear una nueva realidad desde la consciencia, la responsabilidad y el amor incondicional.

La mayoría de los escenarios de vidas pasadas que se reviven son irreales (o no verificables) pero la vivencia emocional de ello es real, y esto es lo terapéutico. Sin embargo, lo que se descubre de la infancia suele ser real.

El tiempo del tratamiento es subjetivo: depende de cada persona y de la gravedad de la situación. La duración estándar del tratamiento son 12 sesiones de 2 horas de duración cada sesión con una frecuencia aproximada de una por semana.

En la primera terapia realizamos una entrevista psicológica con el cliente y practicamos un test proyectivo que nos permitirá detectar las raíces profundas del bloqueo. El resto se reparten en tres bloques de 3 a 6 sesiones:
: nos centramos en sanar el niño interior y la conciencia de víctima recreando la infancia: nos descondicionamos del miedo y del pasado al entender cuál el aprendizaje que implica cualquier trauma;
: nos centramos en sanar la culpa, la conciencia de victimario, a través de los escenarios de otras vidas: nos perdonamos y abrimos la puerta a una nueva vida, no desde la culpa, sino desde el amor y la libertad;
Y : nos centramos en co-crear la realidad que deseamos: descubrimos con la vivencia de la sincronicidad y de los cambios radicales en nuestra vida que nuestra mente crea la realidad.

La Terapia Regresiva es aconsejable para terapeutas de terapias alternativas como Reiki, la reconexión, masajes, kinesología, flores de blach, etc, que quieran ofrecer una terapia más profesional que acelera el proceso de sanción, de consciencia y de equilibrio. Cada terapeuta ofrece su nivel de conciencia a su paciente. Si te conoces, conocerás el mundo de forma más objetiva. La terapia regresiva trabaja no sólo el nivel energético como el Reiki o la Reconexión sino que abarca el cuerpo emocional y mental; es una terapia que profundiza en la raíz de los bloqueos a través de la consciencia.



¿A QUIÉN ESTA DIRIGIDA LA TERAPIA REGRESIVA?


1.- Para personas que quieren eliminar la raíz emocional y kármica del problema para vivir un presente desde la libertad. La Terapia Regresiva está dirigida a aquellas personas que deseen profundizar en su trabajo de desarrollo personal y autoconocimiento de sí mismos con la intención de sanar el inconsciente, los traumas que condicionan nuestra vida, para crear una nueva realidad desde la consciencia, la responsabilidad y el amor incondicional.

2.- Para terapeutas que deseen ofrecer una terapia más profesional y profunda. La Terapia Regresiva es aconsejable para terapeutas de terapias alternativas como Reiki, la reconexión, masajes, kinesolgía, flores de blach, etc, que quieran ofrecer una terapia más profesional que acelera el proceso de sanción, de consciencia y de equilibrio. Cada terapeuta ofrece su nivel de conciencia a su paciente. Si te conoces, conocerás el mundo de forma más objetiva. La terapia regresiva trabaja no sólo el nivel energético como el Reiki o la Reconexión sino el nivel emocional, mental; es una terapia que profundiza en la raíz de los bloqueos a través de la consciencia.



¿CUAL ES LA METAFÍSICA DE LA TERAPIA REGRESIVA?


¿Por qué sanando la infancia, el pasado, sanamos el presente? Porque sanamos el karma y los arquetipos esenciales de la vida.

¿Quiénes somos? La integración de una dualidad (de un desequilibrio) hacia algo nuevo (hacia un nuevo equilibrio).

¿Por qué acudimos a terapia? Para amarnos.

¿Cúales son los arquetipos básicos como individuos que definen nuestra salud? La supervivencia, la sexualidad, el ego social, el amor incondicional y la consciencia espiritual. Si falta uno de estos pilares, la vida la sentimos incompleta y enfermamos. Estos arquetipos se fijan en la infancia. Vemos ahora el proceso.

¿Por qué sanando la infancia, el pasado, sanamos el presente? Porque sanamos el karma y los arquetipos esenciales de la vida.

En la gestación y en la infancia, de O a 7 años, establecemos la estructura inconsciente de la personalidad. El resto de la vida es una repetición consciente de la infancia. Madurar significa no repetir los errores o inercias de la infancia. La sanación o el despertar consiste en des-condicionarnos de la infancia. Esta es una de las razones de que la terapia nos devuelve la capacidad de ser libres y co-crear: porque nos libera de nuestra infancia y del karma a través de consciencia. El karma que hemos generando en otras vidas, lo revivimos en la gestación y en la infancia. La madre que nos toca refleja como dejamos el mundo en las vidas anteriores. A través de la madre, en la gestación o en la 1ª infancia, nos devuelven el karma. La carencia de identidad hasta los dos años nos obliga a identificarnos con el ambiente y asumirlo como propio. Uno está condenado a repetir lo que conoce. La situación de indefensión nos deja expuestos a nuestras “víctimas“ pasadas. Esto no exculpa a las personas que generan dolor y karma, simplemente es un mecanismo que crea la energía con la finalidad de comprender y superar la dualidad, eliminar el karma y aprender a equilibrar el ego para encontrar nuestro lugar en el mundo y abrir la puerta al chakra corazón para poder amar, para entender que todos somos uno. Sintetizando: la infancia es un recopilatorio de todas nuestras vidas anteriores (del karma) donde se establecen los patrones de conducta a través de los arquetipos paternos que nos condicionarán a posteriori; por lo tanto, si sanamos la infancia u otras vidas, sanamos el karma, los patrones que nos condicionan en el momento presente y nos permitimos ser libres y co-crear una nueva vida. Si no sanamos la infancia, la revivimos de forma dolorosa en el presente sin darnos cuenta.

¿Quienes somos? La integración de una dualidad (de un desequilibrio) hacia algo nuevo (hacia un nuevo equilibrio).

El ser humano admite una diversidad de lecturas e interpretaciones. Una forma de comprender al ser humano es leerlo como una dualidad, femenino y masculino, yin y yang, instintos y mente, chakras inferiores y chakras superiores, saber recibir y saber dar, etc, que tiene que integrar y equilibrar. En esoterismo, el ser andrógino es la finalidad evolutiva del ser humano. Andrógino significa equilibrio e integración de opuestos. Esa dualidad la vivimos a través de nuestra madre y nuestro padre que simbolizan arquetípicamente nuestra parte de sentir y nuestra parte de pensar respectivamente. Equilibrando estos arquetipos, sanamos nuestra forma de recibir y de dar, de sentir y de pensar. El equilibrio de esta polaridad es la clave para poder vivir la experiencia de amor incondicional y aceptación. El equilibrio es lo que dota de sentido a la vida y define la salud.

¿Por qué acudimos a terapia? Para amarnos.

Las personas acuden a terapia porque quieren amar y amarse; pero para amar tienes que carecer de karma, de culpa, e integrar y trascender la dualidad. Quien tiene karma, no vive, rectifica, todo es bloqueo, azar e incomprensión. Quien está desequilibrado y es dual genera karma porque aún necesita de las experiencias traumáticas con los Otros para aprender e integrar esa dualidad. La expresión física y emocional de esta teoría la podéis experimentar observando a las parejas: ¿qué parejas sentís más felices? Las parejas con roles polarizados (la mujer superfemenina y el hombre supermasculino) que discuten constantemente y proyectan en el otro lo que no quieren ver dentro de ellas o de lo que carecen porque son unas inconscientes, o las parejas con roles simétricos y holísticos que han integrado todo los roles necesarios (pareja, amigo y amante) para vivir una relación dinámica y completa sin proyecciones ni traumas desde la libertad y el autoconocimiento. Insisto: sólo podemos amarnos si carecemos de karma, eliminamos la culpa y transcendemos la dualidad al convertirnos en seres completos. Si observáis, aunque hablamos de regresiones, constantemente hablamos del presente.

¿Cuales son los arquetipos básicos como individuos que definen nuestra salud? La supervivencia, la sexualidad, el ego social, el amor incondicional y la consciencia espiritual. Si falta uno de estos pilares, la vida la sentimos incompleta y enfermamos. Estos arquetipos se fijan en la infancia. Vemos ahora el proceso:

La supervivencia económica de adultos (1º chakra) se relaciona con una nutrición adecuada de la madre, de cómo fuimos cuidados, acariciados, y condicionará nuestra forma de relacionarnos con el dinero, el cuerpo y el mundo material. Mater, madre en latín, y materia comparten la misma etimología latina. Las enfermedades carenciales, la esquizofrenia, las sociopatías y los problemas económicos son una manifestación de este chakra bloqueado. Cuando al nacer, si el bebé, el mensaje que recibe es que el mundo es frío y peligro, se quedaría fijado en el 1º chakra y percibirá la realidad desde el miedo con el binomio atacar o huir. La vida de muchas personas, en esencia, son así: ¿qué se esconde detrás de muchas vidas donde el exceso de trabajo o nos impide tener una vida afectiva? Por ejemplo, una madre ausente que no te nutre lo experimentarás de adulto como una relación carencial con el dinero. Si hemos construido una sociedad donde la mayoría de las personas no llegan a final de mes o se sienten vacías con lo que consiguen, habría que sospechar que la relación con la madre no es tan idílica como recordamos. Otro síntoma de bloqueo de este chakra es la desigualdad en la distribución de la riqueza donde el 2% de la población mundial posee el 50%. Las enfermedades carenciales y relacionadas con el stress se relacionan con este chakra desequilibrado.

La sexualidad de adultos (2º chakra) estará condicionada por el ambiente sexual de la infancia: abusos sexuales que provocarán un bloqueo o un exceso sexual; un ambiente sexual de padres insatisfechos sexualmente provocará un complejo de Edipo o Electa que se manifestará en enganches o dependencias con personas que sólo nos desean sexualmente y de las que demandamos exclusivamente seguridad y preferencia. Un niño no busca sexo sino cariño, atención y seguridad. Gran parte de la población se ha quedado fijada en este chakra y en la infancia; este bloqueo se manifiesta en enfermedades o bloqueos como depresión, dependencias emocionales, cáncer de ovarios, obsesión/bloqueo sexual.

El ego de adultos, nuestro lugar en el mundo, (3º chakra) estará condicionado por cómo nos recibieron al nacer o cómo nos integramos en el grupo. Un “no reconocimiento”, porque no teníamos el sexo que querían o porque éramos hijos no deseados o víctimas del azar, nos llevará a crear una falsa personalidad compensatoria y adaptativa (un hiper-ego) que nos desvirtuará de nuestro destino. He observado en terapia que muchos políticos, actores y personas que buscan poder o llamar la atención, comparten este patrón de no reconocimiento en la infancia y se crean un tipo de vida pública para obtener atención de los demás; realmente aún son niños asustados que demandan atención de una mama ausente a través del público. Toda vida fundamentada en un ego desequilibrado, tarde o temprano, se desmorona para obligarnos a ser reales, a amarnos por lo que somos realmente y no por el rol social que interpretamos (ser la mama, la amante, el empresario adinerado, el bueno del que todo el mundo abusa, la mujer bella, etc). Recordar que un ego equilibrado que reconoce y respeta al otro (“yo se quien soy”) es la llave para poder amar (“todos somos uno”). Las enfermedades mentales y el cáncer son síntomas de este chakra desequilibrado.

El amor incondicional por uno mismo y el mundo (4º chakra) estará condicionado por el equilibrio de los chakras inferiores y la solución del karma y la culpa. Una persona que se siente culpable no puede amar, sólo rectifica; y es por ello que mucha gente asocia amar a sufrir, porque realmente no aman sino que cogen cargas emocionales y “pagan karma”. Para poder amar y fusionarse con el fluir de la vida (4º chakra ), donde todo es oportunidad y cambio, es imprescindible:

  • Dominar la materia para dejar de sobrevivir y comenzar a vivir una realidad donde el trabajo y el dinero dejan de ser prioridades (1º chakra),
  • Controlar el deseo y la necesidad dependiente del Otro porque me siento un ser completo y no necesito compulsivamente al otro para sentir (2º chakra)
  • Y ser autoconsciente y reconocerse a sí mismo y al resto desde un ego equilibrado (3º chakra). Si no reconozco el mundo tal como es, no puedo adaptarme de forma óptima.

Cuando uno vibra desdel chakra corazón confía en la vida y el miedo deja de tener sentido porque uno ha experimentado que todo lo que ocurre es necesario para evolucionar. La consciencia espiritual (7º chakra) que reside en los chakras superiores es una octava mayor del estado de los chakras inferiores. El equilibrio de los chakras inferiores, de tierra, nos darán la clave de los chakras superiores, del cielo. Con los chakras inferiores sentimos y con los chakras superiores comprendemos. La filosofía de vida, nuestra espiritualidad, cómo interpretamos el mundo, estará condicionado por la relación con el padre, con la parte racional. Muchas personas criadas en ambientes donde la figura paterna no es equilibrada porque guardaba secretos o porque manipulaba acaban adoptando ideologías falsas y delegando su poder en otros; entonces, la conexión con la parte espiritual es difícil: fanatismos religiosos, miedo a lo espiritual, estafas, sectas, gurus, creencias apocalípticas, gregarismos ideológicos, etc. Es habitual observar en terapia, como pacientes con un complejo de Edipo no resuelto y estimulado por el padre, coquetean con el terapeuta o delegan demasiado poder en sus palabras. El mundo espiritual es implacable: quien se engaña a sí mismo, conoce una espiritualidad falsa pero necesaria para despertar. El modo en el que las personas se acercan y se conectan al mundo espiritual nos da información de su ambiente infantil: ambientes sanos y sinceros o ambientes insanos y secretos. Muchas personas han descubierto que su infancia no fue feliz al revivirla a través de sus hijos: estamos condenados a repetir nuestra infancia hasta que la hacemos consciente. Cuando uno conecta con su parte espiritual, ve lo que lleva dentro porque siempre proyectamos nuestro interior: las personas conscientes y equilibradas obtienen una conexión multidimensional luminosa y positiva; y las personas inconscientes y desequilibradas obtienen una conexión multidimensional dolorosa y negativa (es negativa porque lo necesitan para despertar). Las religiones monoteístas denotan una visión infantil de la vida: el niño idealiza a sus padres y de adulto busca una espiritualidad irreal. La persona que ha vivido y transcendido una infancia sana, vivencia una espiritualidad madura porque sabe que Dios somos todos, que vive dentro de cada uno de nosotros, de adulto tiene una filosofía de la vida adaptativa que le ayuda a vivir desde el equilibrio.

Es importante la conexión con la parte espiritual porque entender que existen otras dimensiones nos genera una confianza en el mundo, en la vida. Quien sabe que existen otras dimensiones se adapta de otra manera a la vida, no dramatiza porque sabe que esta vida es un sueño, que nuestra mente crea la realidad y que todo lo que ocurre es necesario para evolucionar. Me he extendido con la parte espiritual porque es una faceta imprescindible para encontrar equilibrio y sentido a la vida.

A continuación expongo un caso científico: Experimento científico que evidencia cómo se puede activar la conexión espiritual, la conexión con otras dimensiones, extraído del libro “El experimento de la intención” de Lynne McTaggart.

“En el campus de la Universidad Laurentian, en Canadá, el sótano de Michael Persinger era conocido como la Cámara del Cielo y el Infierno. La sala C002B, una cabina de sonido en desuso, era una reliquia de la década de los setenta del siglo pasado, con sus accesorios originales intactos: enormes altavoces de nailon, gruesa alfombra naranja y un único mueble —un manchado sillón de poliéster—. Más de 2000 personas se habían sentado a oscuras en ese sillón con un casco modificado de motocicleta en la cabeza, para, durante la media hora siguiente, ponerse en manos de los científicos que se encontraban detrás de la cabina de vidrio. El neurocientífico Persinger era el dios de la sala C002B. Se había convertido en un experto en la manipulación de las ondas cerebrales para obtener una experiencia divina, o, como él solía llamarla, «una presencia presentida». Tecleando unas sencillas órdenes en su ordenador, Persinger hacía que el casco emitiera campos magnéticos de baja intensidad que atravesaban los lóbulos temporales de sus voluntarios, y alternaba repentinamente los lados del cerebro para realzar la naturaleza trascendente y ocasionalmente aterradora de la experiencia. La gente que se había sentado en el sillón reclinable de poliéster había visto a Jesús, a la Virgen María, a Mahoma, a monjes encapuchados, a caballeros de brillante armadura y una divinidad de los indios americanos, el Espíritu del Cielo. Se habían producido experiencias fuera del cuerpo y experiencias cercanas a la muerte. Un periodista había revivido el momento más trascendental de su vida —aquel en que vio por primera vez los perfectos pechos de su novia de la escuela secundaria.

No todos los visitantes encontraron a Dios. Hubo gente que vio a seres extraterrestres o presenció un ritual satánico. Un voluntario, aterrado por la visión de un enorme par de ojos y el olor a azufre, intentó quitarse el casco y arrancarse la venda de los ojos y los tapones de los oídos. Apenas se le abrió la puerta de 250 kilos de peso, salió huyendo de la sala, muerto de miedo. La naturaleza de la experiencia, dependía —según explicaron Persinger y sus ayudantes— de una tirada fisiológica de dados: la sensibilidad de la amígdala izquierda del cerebro en comparación con su homologa del lado derecho. Si la amígdala izquierda es más sensible y envías ondas magnéticas que la atraviesen, el resultado será el cielo. Si has tenido la mala suerte de haber nacido con una amígdala derecha más sensible, el resultado será el infierno.”



¿CUAL ES LA TÉCNICA DE LA TERAPIA REGRESIVA?
LAS 4 FASES DE LA TERAPIA REGRESIVA.



ÍNDICE Y PROTOCOLO DE LA TERAPIA REGRESIVA.

0.- PRETERAPIA.

1.- Relajación:

A.- LA VIVENCIA COMO VÍCTIMA:
SANAR EL MIEDO Y ENTENDER EL BLOQUEO.

2. Recreación de un suceso con la intención de revivir la primera vez que sentimos
3. Revivimos el suceso y entendemos como nos condiciona en la vida cotidiana:
4. Des-condicionamiento del trauma y entendimiento del aprendizaje que implica:
5. Re-construcción y creación del suceso como nos gustaría que fuese: buscamos lo que conocemos.

B.- LA VIVENCIA COMO VICTIMARIO: SANAR LA CULPA Y EL PERDÓN.

6.-Entender la vida como una evolución a través de la integración de la dualidad.
7. Las regresiones se centran en visualizarnos como generadores de los bloqueos o de los traumas en los otros.
8. Vernos como victimarios nos permite perdonar y liberarnos de la culpa, de las relaciones kármicas a través del aprendizaje desde el dolor, la proyección, la dualidad, la ignorancia y el desequilibrio.

C.- LA VIVENCIA COMO INDIVIDUOS LIBRES: CO-CREAR DESDE LA LIBERTAD.

9.- Progresiones. Libres de karma y de culpa. Las visualizaciones hacia el futuro nos permiten co-crear la realidad que vivimos. La sincronicidad que se experimenta nos permite verificar que la mente crea la realidad.


0.- PRETERAPIA.

0.- Explicación de la metafísica y de las fases de la Terapia Regresiva:

Es necesario aclarar y comprender ciertos conceptos para entender y facilitar los efectos de la terapia: karma, aprendizaje a través de la dualidad, destino, responsabilidad versus culpabilidad, el ser humano como proyecto evolutivo de integración de una polaridad hacia una androgínia, entendimiento versus caos, etc. Se aconseja al paciente que lea ciertos libros, entre ellos, “NeoConciencia Evolutiva” de Alejandro Tébar, Brian Weis, El experimento de la intención de Lynne McTaggart.

1.- Relajación:

En primer lugar realizamos una relajación profunda con sencillas técnicas como la respiración consciente, la visualización creativa, reflexoterapia, hipnosis clínica o Reiki, para conectar con el hemisferio derecho del cerebro y pasar de ondas beta a ondas alfa con la intención de conectar con el inconsciente y la parte emocional donde residen los recuerdos, la memoria de lo que hemos vivido.


A.- LA VIVENCIA COMO VÍCTIMA:
SANAR EL MIEDO Y ENTENDER EL BLOQUEO.

2. Recreación de un suceso con la intención de revivir la primera vez que sentimos la sensación que nos genera el bloqueo presente:

La persona que acude a terapia para solucionar un problema, por ejemplo, el miedo relacional que siente porque padece una disfunción sexual que le impide adaptarse de forma óptima a la vida y sentirse cómoda con su pareja. A través de una relajación profunda y de la recreación de un escenario arquetípico, le pedimos que recuerde y reviva de forma consciente la primera vez que sintió la sensación (el miedo relacional) que le genera el bloqueo en el presente.

Lo habitual es que el paciente visualice una diversidad de imágenes o pensamientos donde se sintió bloqueado, algunos conscientes y otros inconscientes. Le pedimos que focalice su atención en la que le suscite mayor curiosidad. La raíz del trauma que nos interesa se encuentra en la infancia, en la gestación o en las vidas pasadas, pero la persona normalmente necesita regresar gradualmente hasta la raíz del problema. La terapia es similar a una película de intriga donde hay muchas pistas falsas y verdaderas hasta llegar al desenlace de la trama.

3. Revivimos el suceso y entendemos como nos condiciona en la vida cotidiana:

Revivimos el trauma, lo reconocemos y entendemos las implicaciones en el presente. El paciente descifra los patrones que se repiten en su vida cotidiana, en su presente. En la terapia de regresiones aunque hablemos del pasado siempre anclamos y relacionamos lo vivido con el presente. Al comprender que la raíz del problema se sitúa en el pasado también entiende que es posible la solución. Identificar la raíz del problema, nombrarlo, es el primer paso para solucionarlo.

4. Des-condicionamiento del trauma y entendimiento del aprendizaje que implica:

El paciente le devuelve el bloqueo o el trauma generado a su “victimario”. El ser humano busca lo que conoce. Los niños imitan el comportamiento de sus mayores; lo que se esconde detrás de esta imitación es un aprendizaje a través de la repetición o una clonación de patrones de conductas. Si tenemos memorias traumáticas, buscaremos situaciones dolorosas. Repetimos para ser conscientes y superar el aprendizaje que implica cada situación o bloqueo. En estos casos, le pedimos al cliente que transmute el dolor que siente imaginando que lo envuelve en luz o que se lo devuelve a la persona que se lo generó. Hay personas que recelen a la hora de devolver el dolor que sienten a la persona que se lo ocasionó porque piensan que le pueden causar dolor o algún problema. El efecto vudú es como se denomina a este modo de trabajar la energía: en vez de sanar, causar dolor. Esto es imposible, simplemente el sentimiento de culpa nos impide liberarnos de nuestros bloqueos. Es legítimo sentir odio por la persona que te traumatizó y querer devolverle el dolor que sentimos. El niño que siente que han cometido una injusticia con él, no puede entender que tu verdugo es tu maestro; es muy terapéutico expresar el odio o emociones envenenadas hacia las personas que consideramos que han sido injustas con nosotros, esto nos impedirá proyectarlo en personas que no se lo merecen. Lo fascinante de la terapia es que se acaba perdonando porque entiendes que todo lo que ocurre es necesario para aprender y evolucionar, que todos somos uno y que interpretamos distintos papeles para integrar la dualidad. En definitiva, todo trauma incluye un aprendizaje que desaparece cuando descubrimos cuál es y evolucionamos.

5. Re-construcción y creación del suceso como nos gustaría que fuese: buscamos lo que conocemos.

Buscamos lo que conocemos; si recreamos unos sucesos como nos hubiesen gustado que fuesen, eso re-viviremos en el futuro. Por ejemplo, una persona que tiene un problema de integración, de no caer bien en los grupos, tal vez su origen radica en un rechazo al nacer por parte de su Mamá; si rebobinamos hacia vidas pasadas, tal vez, la vida que vea sea la de un hereje muerto en la hoguera humillado por la población. Recreamos que al nacer es reconocido y aceptado tal como es. Esta recreación positiva se manifestará en otra forma de relacionarse con las personas, sin miedo, y con la sensación de ser aceptado y reconocido. Lo que co-crea es el inconsciente, si en nuestro inconsciente residen memorias traumáticas, crearemos una realidad dolorosa; sin embargo, si en nuestro inconscientes residen memorias positivas, co-crearemos una realidad sin dolor. Las personas vivimos hipnotizados por lo que hemos vivido en la infancia; es habitual que una persona busque ver siempre las misma temática en las películas que recrean su herida. ¿Nunca os ha estañado que la mayoría de los hombres con vidas anodinas disfruten con películas violentas? ¿Qué hay en su inconsciente? Sin darse cuenta reviven regresiones espontáneas. Cuando uno sana un trauma deja de emocionarse con las películas que recreaban ese trauma.


B.- LA VIVENCIA COMO VICTIMARIO: SANAR LA CULPA Y EL PERDÓN.

6.-Entender la vida como una evolución a través de la integración de la dualidad.

Todo lo que vivimos lo creamos para evolucionar y crecer. Cuando alguien supera la perspectiva de víctima, entiende que el “trauma” que vivenció era necesario para evolucionar. Veamos un caso real: una mujer, hija de una embarazo no deseado y precoz, criada en un ambiente familiar denso donde su mama aguantaba a su papa por dependencias económicas y emocionales, acude a terapia por un bloqueo sexual que le impiden culminar sexualmente la penetración y, en la terapia, descubre que sufrió abusos en la infancia. Lo habitual y sano es odiar a tu victimario, devolverle el dolor, el bloqueo que nos generó, pero después siempre ocurre que uno descubre que co-creó esa situación para evolucionar; evolucionar significa no repetir patrones antiguos, heredados. En esta fase de la terapia comprendemos que los traumas vividos contenían una enseñanza: el bloqueo sexual que ha experimentado le sirvió para no repetir los patrones de conducta maternos: no quedarse embaraza o casarse por error o dependencias. Lo que comenzó como un mecanismo de defensa, termina siendo un bloqueo. Esa actitud era necesaria hasta que existiese la posibilidad de repetir los patrones erróneos de conducta. Aquí reside uno de los pilares de terapia: ser conscientes de la inutilidad de los bloqueos o del aprendizaje kármico a través del dolor. Traspasado este punto, experimentamos un punto de inflexión porque perdonamos a nuestros “enemigos”, nos liberamos del pasado porque lo comprendemos y nos responsabilizamos de nuestra vida. Una persona sana es responsable de su vida, no busca culpables.

Entender que los traumas contienen un aprendizaje, no esculpa al victimario; el victimario tiene que aprender la lección kármica de no perpetuar el dolor: las consecuencias de tus actos regresan, lo que haces, te lo haces. Lo que distingue a los hombres evolucionados de los hombres involucionados es la voluntad de dominar los instintos, la capacidad de no transmitir a las personas más débiles el dolor que nos han generado.

7. Las regresiones se centran en visualizarnos como generadores de los bloqueos o de los traumas en los otros.

Esta fase es más difícil que la anterior pero realmente es donde se produce la sanación profunda porque hay un entendimiento global y metafísico del aprendizaje y del apasionante juego de espejos que es la vida. Verse como victimario es difícil debido a un ego hipertrofiado que nuestra cultura occidental fomenta: nuestro ego sólo nos permite ir de víctima o de “buenos”. Somos individuos débiles que se identifican con las víctimas y hemos creado una sociedad sadomasoquista donde unos pocos malos dominan y otros muchos sufren. En esta fase recreamos situaciones donde uno se ve generando karma en otros. Esto nos permite perdonar a nuestros victimarios en esta vida presente y abandonar la vida desde la posición de víctimas. El perdón significa liberarnos del aprendizaje a través de la repetición de vidas y de la dualidad de victima-victimario. Perdonar implica no volver a repetir esa situación porque está superada, cortar vínculos definitivamente sin emociones, fríamente.

8. Vernos como victimarios nos permite perdonar y liberarnos de la culpa, de las relaciones kármicas a través del aprendizaje desde el dolor, la proyección, la dualidad, la ignorancia y el desequilibrio.


C.- LA VIVENCIA COMO INDIVIDUOS LIBRES: CO-CREAR DESDE LA LIBERTAD.

9.- Progresiones. Libres de karma y de culpa. Las visualizaciones hacia el futuro nos permiten co-crear la realidad que vivimos. La sincronicidad que se experimenta nos permite verificar que la mente crea la realidad.

Detectaremos qué patrones mentales, creencias, hay en nuestra mente que hacen que atraigamos circunstancias que refuercen esos mandatos o programas, y, una vez detectados, reprogramaremos esa conducta, a través de la programación neuro- lingüística (sanación cuerpo mental).



OBJETIVO DE LA TERAPIA: AMARSE. ACTIVAR EL CHAKRA CORAZÓN O 4º CEREBRO.

“Al final, el corazón hace participar a todo el organismo de las variaciones de su vasto campo electromagnético, que se puede detectar a varios metros del cuerpo, pero del que todavía se desconoce el significado. Así pues, está claro que la importancia del corazón en el lenguaje de las emociones no es sólo una imagen. El corazón percibe y siente. Y cuando se expresa, su influencia alcanza toda la fisiología de nuestro organismo, empezando por el cerebro. La variación continua (o «coherente», tomo él la denominó) en la frecuencia cardíaca era más probable con pensamientos «positivos» —afectuosos o altruistas— y que esta «coherencia» era captada rápidamente por el cerebro, que pronto comenzaba a entrar en sincronía y mostraba un mejor desempeño cognitivo. “ Doctor David Servían-Schreiber autor de la Curación emocional.

Amor es una palabra con demasiadas acepciones, definiremos pues su significado en este contexto. Amor significa aceptarte a ti y al mundo tal como eres, como el mejor mundo posible. Para aceptarte incondicionalmente es imprescindible equilibrar los chakras inferiores generadores de karma: el miedo al otro, el deseo voraz y el ego asimétrico. Amar implica equilibrio entre los chakras inferiores y superiores, entre emociones y mente. Amor es aceptación de uno mismo y la vida como la mejor posible, plenitud y fluidez con la vida.

La vida que hemos conocido es producto del karma, del aprendizaje a través de la dualidad y el dolor. Hemos creado y vivido una realidad desde el tercer chakra, el ego, y no desde el chakra corazón. ¿Qué ocurre después de solucionar el karma? Una nueva vida sin traumas ni bloqueos donde todo es posibilidad y cambio, donde todo es nuevo.

Vibrar desde el chakra corazón o 4º cerebro, según el ingeniero inglés C. Maxwell Cade, que analizó los estados de consciencia manifestados por sanadores y personas en estados de éxtasis o equilibrio con un electrograma, identificó esos estados como el quinto estado y descubrió que, al igual que en el caso de los estados de los sanadores, manifiestan una cantidad moderada de ondas beta y theta, una amplia banda de ondas alfas, y ninguna delta. En yoguis, meditadores y psíquicos, este quinto estado es notablemente estable. Pueden mantener este estado incluso funcionando en un contexto cotidiano; parece haberse convertido en su estado de consciencia natural. Resulta muy interesante, pero de ninguna manera fortuita, que un estado de consciencia con una banda amplia en la región alfa condiciona la manera de percibir la realidad de una manera u otra. Recordar que los niños hasta la edad de 7 años, viven predominantemente en un estado de ondas alfa.

Las características de vivir en el cuarto cerebro son:

  1. Trascender el rol social y basar la nueva identidad en la adaptación y la fusión
    constante con el ambiente.
  2. Confianza el la vida: aprender a fluir.
  3. Superar el ego: aprender a ocupar tu espacio. Si ocupas demasiado no
    permites que otros crezcan,si no ocupas el que te corresponde, no aportas.
  4. Relaciones basadas en el intercambio equilibrado de energía.
  5. Aceptación de la realidad y de uno mismo como la mejor posible.
  6. Presencia del amor en la vida.
  7. Sincronicidad y destino.
  8. Creatividad en la vida cotidiana
  9. Concentración en el presente; sensación de vivir un presente continuo, rápido e intenso.
  10. Ética transpersonal: nuestros actos se definen según la necesidad del colectivo.
  11. Ausencia de enfermedad o la enfermedad vivida como una oportunidad de crecimiento.


    1. ¿PROTOCOLO DE LA TERAPIA? COMPROMISO Y CAMBIO.

      La terapia implica un cambio profundo, un cambio de identidad. Lo que nos bloquea o enferma es un tipo de vida o de conciencia. Sanar implica eliminar no sólo los síntomas sino las condiciones vitales que las generan, y esto produce miedo. Aparentemente, el paciente quiere sanar pero, a un nivel profundo, la mayoría de las personas no están dispuestas a realizar los cambios estructurales en su vida; se acercan a terapia como quien va a un curandero y nos piden que “le quitemos el síntoma”, pero las terapias alternativas no son eso, no somos curanderos porque facilitamos la sanación a través de la consciencia del cliente y la responsabilidad activa sobre su vida. Sanarse implicar ser honesto con uno mismo, recordar quienes somos y cuál es nuestro destino. Sanarse exige cambios en la vida cotidiana; esto es la terapia, cambios en la vida cotidiana, sino es una evasión más.

      Es conveniente antes de comenzar la terapia, hablar con el paciente sobre la responsabilidad, el cambio y las resistencias que aparecerán en terapia para evitar los miedos, las incomprensiones y las deserciones a mitad de la terapia.

      El tiempo del tratamiento es subjetivo: depende de cada persona y de la gravedad de la situación. La duración estándar del tratamiento es de 12 sesiones de 2 horas cada sesión con una frecuencia aproximada de una por semana. . En la primera terapia realizamos una entrevista psicológica con el paciente y practicamos un test proyectivo que nos permitirá detectar las raíces profundas del bloqueo.

      El resto se reparten en tres bloques de 3 a 6 sesiones:
      : nos centramos en sanar el niño interior y la conciencia de víctima recreando la infancia: nos descondicionamos del miedo y del pasado al entender cuál el aprendizaje que implica cualquier trauma;
      : nos centramos en sanar la culpa, la conciencia de victimario, a través de los escenarios de otras vidas: nos perdonamos y abrimos la puerta a una nueva vida, no desde la culpa, sino desde el amor y la plenitud.
      Y : nos centramos en co-crear la realidad que deseamos: descubrimos con la vivencia de la sincronicidad y de los cambios radicales en nuestra vida que nuestra mente crea la realidad.



      EL ORIGEN DE LA ENFERMEDAD DESDE LA TERAPIA REGRESIVA


      Metafísica de la enfermedad: el ser humano como proyecto de equilibrio y sublimación del Ego, las emociones, los instintos y el deseo. Metafísica de la sanación: de una identidad autoconsciente a una identidad omnisciente. La construcción de una identidad Transpersonal y Omnisciente ( que transciende el ego y reconoce al Otro y la vida de forma objetiva ) para poder amar y acceder a una consciencia multidimensional, objetiva y unificada.

      ¿Cuál es propósito del ser humano, del homo sapiens?

      Evolucionar del ego al ser, de una identidad autoconsciente y separativa a una identidad omnisciente y unificada. Superar la dualidad víctima-victimario y el aprendizaje a través del dolor y el karma para convertirnos en seres integrales y crear una sociedad desde la consciencia omnisciente, desde el chakra corazón: una sociedad libre, creativa y sin karma energético porque hemos equilibrado los chakras inferiores.

      ¿Cuál es origen de la enfermedad? Un Ego y un deseo desequilibrado.

      El homo sapiens es la expresión del 3º chakra, del ego, y la enfermedad y su salud está relacionado con el equilibrio de los 3º chakras inferiores: los instintos, las emociones y el ego (o la mente autoconsciente egoísta ). El ser humano actual tiene como reto equilibrar el Ego, convertirse en un individuo único y diferente, que es consciente del Otro, para poder amar. El amor incondicional y la consciencia transpersonal serán las nuevas llaves adaptativas en el nuevo ciclo que comienza al igual que el ego lo fue en el ciclo anterior.

      La enfermedad es producto de un desequilibrio de los tres chakas inferiores: un miedo al otro que provoca enfermedades generadas con el estrés y una sociedad injusta y depredadora; un deseo incontrolado que devora; y un ego asimétrico que no reconoce al otro y al mundo tal como es y que no sabe ser autosuficiente energéticamente. Las enfermedades carenciales, las enfermedades infecciosas/sexuales derivadas de abusos sexuales y las enfermedades oncológicas se relacionan con los tres primeros chakras respectivamente.

      ¿Cuál es la herramienta para equilibrar el Ego, para entender que lo que haces te lo haces a ti mismo y que todos somos uno?

      Nos reencarnamos en sucesivas vidas interpretando distintos papeles de un mismo guión para aprender a ser autónomos emocional, energética y mentalmente. Interpretar todos los personajes de una obra de teatro te permite entender la obra.

      ¿Qué aporta el Ego?

      Una autoconsciencia generada por la responsabilidad de nuestros actos que la energía utiliza como herramienta para ascender del 2º al 3º chakra, de una subconsciencia a una autoconsciencia, para evolucionar del hombre masa al hombre individual, del hombre sexual al hombre social, del hombre que desea al hombre que piensa. El ego es lo que nos diferencia de los mamíferos y nos convierte en homínidos.

      ¿Qué es el karma?

      Las consecuencias de nuestros actos.

      ¿Qué aprendizaje genera el karma?

      El karma, ser consciente de que nuestros actos generan consecuencias que regresan como un bumeran, nos dota de una identidad autoconsciente, de un Ego.

      ¿Para qué sirve una identidad autoconsciencia?

      Para amar hay que saber quién eres. Las personas que no han desarrollado y equilibrado un ego y que no saben quienes son, no pueden amar porque amar implica la fusión de dos identidades, de dos consciencias en otra. Un amor real te enriquece. Las personas que desean ( y que lo confunden con amar ) y aún no saben quienes son, porque el karma les impide ser libres y recordar su destino para vivirlo, mantienen relaciones kármicas desde la dependencia y el dolor donde se proyecta en el otro cosas propias que no vemos o que no integramos. Es difícil encontrar individuos porque la mayoría de las personas vivencia la realidad desde el 2º y 3º chakra desequilibrado; es decir: El deseo incontrolado, la dependencia emocional y la necesidad de reconocimiento.

      ¿Qué genera karma?

      El desequilibrio de los tres primero chakras: percibir el Otro y el mundo como enemigo genera miedo; el miedo nos lleva a devorar al otro y a no reconocerlo. Amar implica reconocer al otro sin miedo y desde un deseo compartido. Expresado de otro modo más evolucionista: aún somos reptiles (seres instintivos ) confundidos por nuestras emociones y pensamientos. Este esquema de depredador-depredado es lo que genera karma y transcenderlo es nuestro reto como homo sapiens.

      ¿Qué implica tener karma?

      Karma es equivalente a deuda. Cuanto más karma tienes, menos libres y capacidad de co-crear tienes. Las personas con karma no viven su destino, sólo rectifican; la sensación de fatalidad, de destino inevitable y de sucesos traumáticos son síntomas de un exceso de karma.

      ¿Cómo superamos el karma?

      Si equilibramos los 3º charkas inferiores, el miedo al otro, el deseo y el ego, es decir, si aprendemos a ser seres autónomos emocionalmente y conscientes de que formamos una unidad, abrimos la puerta del chakra corazón, nos permitimos amar y ser libres. Expresado de otra manera: para amar tienes que reconocer al otro, respetar su deseo, su energía, y carecer de miedo.

      ¿Por qué no nos amamos?

      Hasta que equilibramos los 3º chakras inferiores no podemos aceptarnos tal como somos y, por lo tanto, amar. Si eres demasiado instintivo, emocional o mental, cierras la puerta al chakra corazón. Si te amases y te aceptases desde el desequilibrio, generarías un exceso de karma. La mayoría del karma que generamos es inconsciente.

      ¿Qué mecanismo utiliza la energía para equilibra los chakras y eliminar el karma?

      La energía utiliza la culpa para aceptar situaciones que nos hacen perder energía y saldar la deuda; la culpa nos obliga a ir de víctimas, a coger cargas o traumas de los Otros. Una persona sin karma es inmune, tiene una consciente objetiva de la realidad, de la energía o de las emociones que se mueven entre las personas, y, por lo tanto, co-crea una vida más equilibrada.

      ¿Cómo pagamos el karma?

      La energía nos bloquea la intuición, el tercer ojo, para aceptar situaciones que no nos convienen, que nos traumatizan o nos hacen perder energía. La falta de una conciencia objetiva de la realidad y la culpa es el mecanismo para saldar tu karma.

      ¿Qué ocurre cuando finalizamos el karma?

      Nos volvemos seres libres y con capacidad de co-crear el mundo que deseamos desde una consciencia transpersonal, unificada y multidimensional. Descubrimos un nuevo mundo desde la fluidez y la plenitud al descubrir a través de la sincronicidad que nuestra mente crea la realidad.

      ¿Cuál es el bloqueo común a todas las terapias?

      Hay un denominador común a todos los bloqueos o síntomas con lo que las personas acuden a terapia: el aprendizaje de volvernos Seres autónomos energética, emocional y mentalmente; traducido al comportamiento cotidiano es: controlar el ego, el deseo y el miedo. Nos reencarnamos sucesivas vidas para equilibrar estos impulsos y poder amar. El karma está generado por un ego asimétrico que no reconoce al Otro, por un deseo incontrolado que devora y por un miedo al Otro que nos impide relacionarnos desde el amor. Una persona que equilibra estas tendencias no genera karma y, por lo tanto, no enferma porque carece de culpa y porque ha aprendido el reto de convertirse en un Individuo autoconsciente e independiente que no abusa de los demás. Esta es la clave para poder vivir una realidad desde el amor: autoconsciencia, conciencia objetiva e identidad transpersonal.

       

       

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